Social Enterprise España

¿QUÉ ES UNA EMPRESA SOCIAL?

Este artículo debería llamarse ¿Qué es una empresa social y qué no es una empresa social y por qué la definición no debería restringir sus objetivos y menos aún su alcance? pero quedaría largo y feo.

Empresa social: un mosaico rico de perspectivas 

Pues bien, después de conocer y hablar con cientos de emprendedores que buscan en la empresa la herramienta para abordar problemas sociales y medioambientales hemos llegado a la siguiente conclusión: la definición de empresa social debe ser abierta y no restrictiva porque el movimiento es extraordinariamente diverso y porque su la definición debe ser justa con la diversidad de organizaciones y porque pretende que haya más empresas que van al mercado para cambiar el mundo.

Hace años leímos en algún lado que el lenguaje es el tamaño de nuestro mundo y la cita nos encantó. ¿Fue Chomsky, Wittgenstein? No estamos seguros. El lenguaje es el espacio donde nosotros podemos actuar y podemos abrir sus puertas más o menos e incluso permitir o no que veamos si las puertas están abiertas o si tan siquiera existen.

Hay empresas sociales que venden productos y servicios para dar trabajo a personas con discapacidad intelectual. Los centros especiales de empleo son la esencia y el origen del movimiento social enterprise (#socent ) y existen desde que el ser humano empezó a hablar de igualdad y se dio cuenta de los beneficios de la terapia ocupacional hace muchísimos siglos.

Muchos de los centros especiales de empleo reciben apoyo de donantes privados y de las administraciones públicas que de alguna manera subvencionan el precio de sus productos para hacerlos más competitivos. Son un modelo híbrido de empresa con diversidad en sus canales de financiación. Un ejemplo extraordinario de este tipo de empresa con impacto social es la Fundación a la Par. De hecho, más que una empresa, es un holding de empresas cuyo objetivo es la integración laboral de las personas con discapacidad intelectual.

 

 

Hay quienes consideran que una empresa social necesita ofrecer rentabilidad para poder crecer y hacer escalar su impacto social, que debe actuar en un mercado competitivo en las mismas condiciones que las empresas convencionales. Piensan que una empresa que no reparte dividendo a sus socios difícilmente encontrará la inversión necesaria para crecer a buen ritmo. E incluso hay gente que piensa que los proyectos que no ofrecen rentabilidad pertenecen a la esfera de la responsabilidad social corporativa, es decir, algo complementario a la actividad principal de la empresa.

Las empresas que comercian con productos y destinan los beneficios a la financiación de proyectos a través de ONG suelen estar abiertas también a donaciones de particulares y empresas en fases más maduras. Son organizaciones que en ocasiones crean una fundación asociada a la empresa para poder recibir apoyo filantrópico cuando han demostrado experiencia abordando un determinado problema social.

También existe quien opina que el término “social” es redundante porque toda empresa tiene una misión social, ya sea claramente expresada o inherente, que es la de generar valor para la sociedad y crear puestos de trabajo.

El Profesor Muhammad Yunus, el padrino de las microfinanzas y Premio Nóbel de la Paz por su contribución en convertir a millones de personas de la base de la pirámide en personas financieramente solventes, ha marcado, también, una importante tendencia en el ámbito del social business.

Según Yunus, una empresa social es una organización sin dividendos que existe para abordar un problema social. Los inversores pueden recuperar su inversión pero no enriquecerse y por tanto los beneficios se reinvierten en la organización para no desviar la misión social de la empresa.

La Comisión Europea tiene también su definición: en la empresa social, la misión social es más importante que la rentabilidad o el reparto de dividendos. Y establece tres cualidades que se encontrarían en una empresa social:

  • Aquellas para la cual el objetivo del bien común es el motivo para su actividad comercial;
  • Aquellas que reinvierten mayoritariamente sus beneficios en la consecución del objetivo social;
  • Aquellas en las cuales el método de la organización y el sistema de propiedad refleja la misión empresarial usando principios democráticos y participativos y enfocándose en la justicia social.

 

empresa social

 

La empresa social debe analizarse contra sí misma (y medir su impacto)

Lo que sí es común a todas las empresas sociales miembro de Social Enterprise España es que existen para cumplir una misión social. Es decir, comercian para resolver un problema social o medioambiental concreto. El negocio es la herramienta y es subsidiaria del fin social o medioambiental que persiguen.

Lo más interesante, a nuestro modo de entender, no es la forma jurídica de la empresa social o los compromisos que adquiere como empresa, tampoco las diferencias entre éstas y las empresas convencionales. Lo interesante de las empresas sociales, lo que las hace extraordinarias, es la relación entre el problema social o medioambiental que quieren resolver y la solución empresarial que plantean.

El valor real de la empresa social existe en la medida en que cumple su misión social. Por tanto, una empresa social debe analizarse sobre todo desde el enfoque problema-solución y no tanto desde el análisis de su funcionamiento o los enfoques empresa social vs empresa convencional, empresa social con ánimo de lucro vs empresa social sin ánimo de lucro, bastante lucro vs algo de lucro, que no dejan de ser instrumentos para el objetivo final de hacer del mundo un lugar más justo. Todas las empresas sociales saben que si ellas ponen trabajo, talento e innovación, el mercado es facilitador de que sus soluciones escalen y aborden el problema social de más personas. Ese es el incentivo clave y el motivo por el que van al mercado para cambiar el mundo. 

Pero, si lo que a la empresa social le hace diferente es que existe para solucionar un problema social o medioambiental, ¿es coherente que esté obligada a medir hasta qué punto resuelve dicho problema y comunicarlo? ¿O debe ser la sociedad comprando o no el servicio, la que valore si la empresa social resuelve o no sus necesidades? Los fondos de inversión de impacto ya exigen a las empresas de su deal flow que demuestren el impacto que su modelo genera en la sociedad y en el planeta.

Ejemplos de empresa social: del problema social a la solución escalable

Los siguientes ejemplos de empresas sociales en España explican la relación problema social/medioambiental-solución empresarial, que es donde verdaderamente radica el valor de la empresa social y donde deberíamos centrar la atención:

Algunas existen para impulsar la autonomía de personas con discapacidad:

  • MJN Neuroserveis existe para predecir las crisis de epilepsia y han desarrollado un dispositivo que se adelanta a éstas a partir de los estímulos cerebrales.
  • Visualfy quiere poner en el centro de la sociedad a las personas sordas y ha desarrollado un sistema para que las personas con pérdida auditiva vivan igual de conectadas que quienes tenemos el privilegio de oír.
  • BraiBook es el primer ebook para personas ciegas, un dispositivo capaz de traducir a braille cualquier texto desde cualquier formato.
  • OutBarriers: es la tecnología que hace accesible tu comercio a personas ciegas, permitiendo que al pasar por la puerta sepa que hay un establecimiento sino también permitiendo que pueda saber cómo se distribuye su espacio.
  • Fundación A La Par lleva décadas promoviendo empresas sociales para romper el estigma de la discapacidad formando y dando empleo a personas con barreras a la empleabilidad y ofreciendo productos y servicios de primera calidad.

Algunas existen para abordar los grandes retos medioambientales:

  • Ecoalf es una marca de moda que existe para limpiar los océanos de residuos. A partir de botellas de plástico, neumáticos o redes de pescadores, fabrican ropa y complementos de primera calidad. La Fundación Ecoalf contribuye a esta misión trabajando también con donantes y administraciones públicas con objetivos de limpiar los océanos. 
  • CicloGreen es una aplicación móvil que premia la movilidad sostenible mediante un sistema de incentivos que consigue poner en la misma dirección a ciudadanos, empresas y AAPP. Básicamente, cuando más caminas, pedaleas o vas en patines más kilómetros puedes intercambiar por regalos o descuentos. 
  • Koiki es un sistema de transporte y mensajería sostenible que reduce drásticamente ruido y emisiones en tu barrio y da trabajo a personas con barreras a la empleabilidad. Un ejemplo estupendo de que una empresa de impacto social puede tener varios objetivos sociales y medioambientales al mismo tiempo. 

Algunas existen para ayudar a las personas más pobres o con menos oportunidades del planeta:

  • Auara quiere llevar agua potable a 700 millones de personas que a día de hoy no tienen acceso a ella. Para ello vende botellas de agua mineral embotellada a partir de plástico reciclado y con los beneficios financia los proyectos.
  • Microwd existe para impulsar microempresas de mujeres en los países menos adelantados facilitándoles el acceso al crédito y devolviendo un retorno al inversor.
  • Gawa Capital tiene una enorme experiencia en el área de microfinanzas y asesora a gestoras patrimoniales para que inviertan en empresas sociales que mejoran las condiciones de vida de las personas más pobres del mundo.
  • Roots for Sustainability es una consultora especializada en cooperación internacional con proyectos que integran a las personas que viven de los vertederos, dentro del sistema formal de recogida de basuras de las ciudades latinoamericanas.

Algunas existen con la misión de financiar proyectos de ONG:

  • Worldcoo es un sistema integrado en ecommerce y en terminales de pago para que el cliente, al realizar el pago, pueda realizar un redondeo solidario y financiar con algunos céntimos proyectos de ONG con las que Worldcoo colabora.
  • Fundación Goteo es una plataforma de crowdfunding para que emprendedores sociales puedan poner en marcha sus sueños. Además, Goteo ofrece su tecnología opensource para que cualquier persona disponga de la tecnología desde cualquier rincón del mundo.
  • Wongowin es la app que te permite vender objetos de segunda mano que ya no utilizas y destinar el importe de la venta a financiar proyectos sociales.
  • Mi Grano de Arena es la plataforma que te permite conseguir fondos para financiar proyectos de ONG a partir de la creación de retos solidarios como, por ejemplo, en eventos deportivos.

Algunas existen para invertir en empresas con criterios de mejorar el mundo, son los llamados inversores de impacto:

  • Ship2B identifica empresas sociales con gran potencial de impacto y las impulsa enormemente mediante la financiación que necesitan y además ayuda a transformar ONG en organizaciones más innovadoras y sostenibles.
  • La Bolsa Social lanza campañas de equity crowdfunding para conectar a empresas sociales con la comunidad de inversores que quiere invertir con criterios de rentabilidad y de impacto social y medioambiental positivo.
  • Open Value Foundation lleva muchos años invirtiendo en fondos que invierten en empresas que resuelven las necesidades de los más pobres del planeta y desde 2017 se ha constituido como uno de los actores más importantes del ecosistema en España.
  • Creas es el fondo pionero en la inversión de impacto en España, una organización muy madura y con un amplio conocimiento en la identificación de talento emprendedor y de medición de impacto social.
  • Unltd Spain es una aceleradora de startups de impacto social que pone capital semilla a disposición de las participantes y fortalece su proceso de crecimiento con formación, mentores y networking de primer nivel.

El movimiento social enterprise está creciendo de manera muy importante por todo el mundo. En los países anglosajones, el doing good está integrado de manera general en las decisiones de consumo. Las empresas saben que el propósito es rentable (como explica este artículo) y ponen los problemas sociales y medioambientales en el centro de su estrategia, de su marketing y de su comunicación. Cientos de estudios prueban que las empresas con ADN social enamoran a su audiencia y crean relaciones con clientes que trascienden al intercambio de un producto o servicio.

La colaboración es la nueva competición, las empresas deben diferenciarse de su competencia doing good. No se trata de que las empresas sean ONG, se trata de que las empresas pongan el propósito en el centro de sus operaciones y a partir de ahí escalen sus soluciones en un mercado que se va transformando, cada vez más, en facilitador de las iniciativas que crean un mundo mejor. 

La visión de Social Enterprise es una sociedad que incluye el valor social y medioambiental en sus decisiones de consumo, de inversión y en la manera en que diseña las empresas. 

 

Si quieres colaborar con Social Enterprise España en el impulso del ecosistema a través de acciones de marketing, comunicación, colaboración y formación con impacto social, puedes ponerte en contacto con nosotros. Si te ha interesado el movimiento de empresas sociales en España y quieres conocer más organizaciones puedes consultar más de 120  iniciativas aquí. 

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